Ricardo Alameda dueño de la Sala Beat localizada en Tomelloso, fue denunciado por la SGAE, la que le reclamaba un importe de 2.391,08 € correspondiente a los atrasos de no haberles pagado 120 euros al mes por la música de unos grupos que según Ricardo, no ven ni un duro de la SGAE, a pesar de que sus trabajos estén protegidos por el copyright.
Y el magistrado del Juzgado de Instrucción 4 de Ciudad Real, Antonio Mejía Rivera le ha dado la razón, diciendo que no puede pedir a la SGAE que presente la pruebas sobre “todas y cada una de las obras musicales utilizadas en establecimientos abiertos al público están dentro de su repertorio”, pero sí “que aporte alguna prueba”. Añadiendo que la única prueba obtenida por el detective de la SGAE que se presento fue que “la música que suena es de actualidad sin hacer ninguna precisión”.
Mas información en el articulo original de “el pais”
