Hace unas semanas nos pidieron desde la revista Mundo Linux una entrevista donde explicar la campaña de CEB, que nos ha llevado a juntarnos y a compartir.
Nuestra compañera Teresa es la que finalmente se puso a la tarea e hizo la entrevista, y este mes ha salido en la revista nº 90.
A continuación os transcribimos la entrevista para facilitar su lectura desde la web aunque también hemos hecho una versión digital que refleja cómo ha quedado en la versión impresa.
Compartir es bueno
Margarita Padilla
Hablamos con Teresa Malina, portavoz de “Compartir es bueno” (CEB), sobre las ¡deas expuestas en su manifiesto y sobre la legitimidad de esta iniciativa en pro de la compartición de los bienes culturales.
Mundo Linux. En el manifiesto CEB se dice que la propiedad intelectual no tiene ningún sentido, pero ¿no es cierto que todo autor desea un reconocimiento por su obra y desea que la autoría de su obra no sea usurpada? ¿No te parece que es un comportamiento poco ético apropiarse del trabajo ajeno?
Teresa Malina. Pero es que la propiedad intelectual no tiene por qué ir directamente asociada a la autoría. Una niña no es propiedad de sus padres y sin embargo eso no invalida la paternidad. Lo mismo pasa con las creaciones culturales: autoría y propiedad no son lo mismo. Hay que diferenciar claramente la producción material de la producción cultural o comunicativa. Ésta última no puede ser apropiada o usurpada en un sociedad en la que el conocimiento y la cultura se intercambian libremente. Yo puedo usurpar un edificio,un coche o una silla pero es imposible usurpar una ¡dea ya que la autora original (si es que existe algo así) no se queda sin el bien que supuestamente “he usurpado”. Una posibilidad real de apropiación del trabajo ajeno sucede cuando éste (el trabajo) se encuentra limitado o reducido a su expresión material (cuyo coste de reproducción es equivalente al de producción). Aunque generalmente existe esta asociación a la materialización del “producto” también es cierto que en algunos casos existe esa posibilidad de usurpar la autoría, y entonces el autor se siente “traicionado”, precisamente porque en el mundo inmaterial esa usurpación es factible, en tanto que no se le “quita” la ¡dea sino el reconocimiento a la autoría. Por ejemplo, alguien hace los subtítulos de una película y le pagan por ello, pero esto no conlleva el reconocimiento, pues una vez hechos la industria puede quitar su autoría diciendo que lo ha hecho otra persona, llevándose la segunda el reconocimiento de la creación cultural, y así se dejar fuera de juego quizá a alguien que es “molesto”. Entonces se usurpa la obra y de hecho el comportamiento es poco ético. Otra cosa es que sea evitable, dado que son conductas humanas interesadas, basadas quizá en la mercantilización de dicha pieza cultural, o igual sólo en las bajezas del ser humano, como las envidias. Posiblemente sólo existe usurpación de la creación o del acervo cultural cuando se introduce artificialmente la propiedad intelectual vinculada a un beneficio económico. Sólo entonces puede haber dueños de cultura, sólo entonces puede robarle a la autora el derecho de autoría o reproducción. Tal es el caso de cantantes que, sin saber dónde se metían, firmaron con la SGAE o con alguna discográfica y luego jamás pudieron reproducir o comunicar públicamente sus propias obras (Prince, Kiko Veneno, MCD…).
Otro problema que preocupa, con razón, a muchas creadoras es el de la retribución. Este es un problema real y objetivo. Pero pretender solucionarlo introduciendo un problema artificial y que responde a los intereses privados de una industria caduca, es una solución falsa. Una solución falsa que, sin embargo, permite acumular un poder económico y comunicativo (y por tanto político) a sociedades de gestión e industrias monopolistas.
M.L. Siguiendo con el manifiesto, se dice que “Existen modelos viables y justos basados en la
ibre circulación de obras culturales y técnicas”. Quería preguntar si estos modelos se dan en la práctica, aunque sea minoritariamente, y si se ha demostrado su viabilidad para todo tipo de obras, ya que me parece que sí han demostrado su viabilidad para software, por ejemplo, o incluso para música, pero para ¿cine? ¿diseño gráfico…? por citar algunos otros.
T.M. Idear e ¡mplementar modelos de producción alternativos es un reto constante. El mayor obstáculo reside en una estructura mercado que está demasiado anclada en los modelos de producción pre-digital. A pesar de ello, cada vez que parece que el copyleft no puede llegar a un ámbito de producción la imaginación empresarial y social nos sorprende con un modelo viable (no sólo en el software libre, sino también en la literatura, la ciencia, el periodismo, el arte…
Sin embargo es imposible asegurar la viabilidad de todo tipo de obras, al igual que es imposible asegurar la viabilidad de todo tipo de arquitectura o agricultura con la propuesta de un nuevo modelo sociedad. Por ejemplo es imposible asegurar la viabilidad de la construcción de pirámides sin pasar por un modelo de esclavitud (en ausencia de tecnologías de la construcción muy desarrolladas). Sería injusto exigirle a un modelo social laico y democrático la producción de obras cuya realización exige la explotación esclavista o la subordinación religiosa. Algo parecido sucede con la industria de las superproducciones cinematográficas. Sin embargo esto no hace peligrar la videoproducción. Eguzki bideoak (una productora independiente navarra) sobrevive con un modelo copyleft, y no es la única. El caso del diseño gráfico es quizás uno de los menos problemáticos ya que, en general, el diseño gráfico es un tipo de trabajo por encargo y personalizado, algo para lo que el modelo de producción copyleft está perfectamente adaptado.
El copyleft (como modelo económico en una sociedad hipercapitalista) es un camino demasiado nuevo para aventurar sus límites, se vislumbran más respuestas en el caminar colectivo que en el horizonte del miedo. Pero sabemos con certeza que los mecanismos necesarios para producir y asegurar la propiedad intelectual nos llevan a los desfiladeros de la muerte de la producción social colaboratlva. Una nueva posibilidad histórica (evo-lutiva, diría yo) que permiten hoyen día las TIC. Un sistema automatizado de propiedad intelectual (como el que pretenden instaurar con la nueva oleada de mecanismo anticopia, como por ejemplo DRM, TCPA-Palladium, etc.) es un horizonte mucho más oscuro y asfixiante para las creadoras que aventurarse a caminar juntas en la apuesta por la libre circulación de saberes y técnicas.
Sin embargo, hay luces que irrumpen en ese oscuro horizonte como es el hecho de que ciertos modelos planteados se han mostrado viables, como es el tema de las subvenciones, que son las que permiten mantenerse a parte de la industria cultural como en el caso del cine, o a través de subsidios. Un ejemplo se da en Francia en el caso de los “intermitentes”, trabajadores en el sector del espectáculo a quienes se les otorga un subsidio en los periodos en lo que se encuentren desempleados. Pero también existen modelos alternativos que se han mostrado viables pero no se han ¡mplementado, como es la renta básica, que consiste en un salario universal para cualquier oficio y en particular o al menos en el caso que nos ocupa para los productores de “cultura”, es un modelo que está ahí pero del cual no se habla. Además se puede unir a otro ámbitos de la producción como la investigación básica.
M.L. También se dice que “no existe ninguna sentencia española que condene a nadie por compartir bienes inmateriales en las redes de intercambio p2p de Internet”. Me gustaría saber si no existe ninguna sentencia debido a que no ha habido ninguna denuncia, debido a que no es delito o bien debido a que losjueces hacen una interpretación laxa o permisiva de la legalidad vigente.
T.M. Que yo sepa aún no ha habido ninguna denuncia por descargas en redes p2p. Aunque parezca lo contrario eso dice mucho en favor de su legalidad. Las denuncias, incluso las penas de prisión en otros países de la Unión Europea son habituales. Si la SGAE, y otros grupos de presión en favor de la propiedad intelectual, hubieran vislumbrado la posibilidad de sentencias firmes condenatorias del intercambio de archivos en redes p2p no tengo ninguna duda de que hace tiempo que lo
hubieran intentado. La legalidad vigente tiene que compaginar el sentido común (más o menos reflejado en la Constitución) y el violento lobby de los grupos de presión del mercantilismo cultural. El resultado de este equilibrio inestable es que, hoy por hoy, la descarga (sin ánimo de lucro) no es delito. Pero el desequilibrio está a la vuelta de la esquina. Nos consta que la SGAE está recogiendo datos y monitorizando a algunas usuarias de redes p2p para llevarlas a los tribunales. La nueva ley de propiedad intelectual ¡legalizará una práctica legítima y masivamente compartida: el ejercicio de la libertad de intercambio de conocimiento y acceso universal a la cultura. Compartir seguirá siendo bueno pero, en muchos casos y desgraciadamente, será ilegal si no hacemos algo por remediarlo.
M.L. Me imagino que uno de los objetivos de CEB es “bloquear la criminalización del intercambio libre y creativo”. ¿Cómo se está produciendo esta criminalización? ¿Verdaderamente crees que se está produciendo? ¿No demuestran las estadísticas que el intercambio es una actividad masiva y cotidiana?
T.M. En este caso creo que la criminalización se está produciendo a través de las campañas publicitarias financiadas directamente por el Ministerio de Cultura, la creación de opinión pública a través de los “supuestos” programas de debate donde ha ¡do la SGAE defendiendo una postura engañosa, confusa y criminalizadora sin posibilidad de argumentar la postura contraria, pues los propios medios llevan la trampa en sí mismos: el tiempo es algo que no tienen y sin embargo es algo imprescindible para que un debate serio se pueda llevar a cabo, lo mismo que han sido las entrevistas y posiciones publicas tanto por parte de la SGAE o de la ACAM en periódicos de esos que crean opinión [El País, El Mundo, etc.). Además, la opinión de la industria se cuela por todo tipo de programas de radio o televisión de la forma más natural y se establece como verdadera porque no se contrapone, se acepta como única, es la mentira repetida muchas veces que al final la gente se la cree.
Sin embargo es cierto que la gente frente al p2p lo tiene claro, es una acto cotidiano, que masivamente se considera legítimo, basado más en el sentido común y ese es el potencial de la campaña CEB, que la gente lo hace porque cree que no está mal lo que hace, que es lo que ha hecho muchas veces grabando cintas de cásete o vídeo o CD-ROM, no tienen conciencia de que sea copia privada pero sí de que es un derecho y lo defienden ejerciéndolo.
M.L. Sobre el significado de las acciones que se organizan desde CEB, me gustaría saber qué sentido tiene realizar públicamente acciones para reivindicar una prácticas que, como se dice en el propio manifiesto, son absolutamente legales. ¿Qué crees que pueden aportar unas acciones de compartición realizadas por un reducido número de personas a la compartición masiva que la sociedad ya está realizando día a día?
T.M. El significado es muy simple: encontrarnos cuerpo a cuerpo con esa ger;e anónima aue está defendiendo el acceso a la cultura mediante el hecho de bajarse cualquier bien cultural a través de las p2p. Es una excusa para recuperar la calle, ahí nos encontramos unos con otras y entre nosotros mismos.
Además, creo que lo que añaden las acciones áe CEB al intercambio masivo cotidiano por Interne: es el carácter público, colectivo y explícito de las mismas. La situación se parece mucho al de un régimen religioso en el que la sexualidad está muy reprimida (legal o psicológicamente): existe una transgresión masiva de la represión sexual, pero ésta se realiza privadamente. Ha llegado la época del “destape” digital.
En los países en los que la legislación ha puesto más fácil la persecución del intercambio de archivos en redes p2p las sentencias condenatorias apenas han tenido una respuesta social. Y esto ha sucedido precisamente porque no existía un movimiento social de base que reclamara pública y colectivamente el derecho al libre intercambio cultural. El efecto de la amplificación mediática de las sentencias ha aumentado el miedo y reducido el número de intercambios. En el mejor de los casos ha dado comienzo a una carrera técnica de desarrollo de aplicaciones (cada vez más complejas y de difícil acceso) que permiten un intercambio de archivos más difícil de controlar. El efecto colateral es dejar de lado a todo un sector social que no puede permitirse el lujo de seguir esta carrera tecnológica. A pesar de que a muchas de nosotras nos resultaría fácil acceder a estas herramientas creemos que se va por el camino de marginar el intercambio de archivos. Nuestra estrategia (por el momento) es la defensa pública del derecho de acceso a la cultura.
M.L. Gracias, Teresa, por el tiempo que nos has dedicado, y hasta pronto.
T.M. Hasta cuando queráis. ;-)

Ole!
Cuanbtas más entrevistas y veces salgais en periodicos y medios de comunicación (aunque no sean de masas) mejor. La guerra paraq ue se reconbozcan nustros derecjos se debe librar ahí.
Compartir es bueno
Cuando niño me repetían esta sentencia hasta el hastío y por cierto se trata de una fórmula que me parece bastante racional. Para la mayoría de nosotros esto de compartir es un valor y el egoísmo nos parece un acto despreciable.
Por esa sencilla …